Juan Ramón Carrasco
Ovación digital
Se fue con amargura del Centenario porque quería darle a la hinchada de Nacional un partido más acorde con su estilo futbolístico, igual cree que su equipo fue el único que propuso. Reconoce que todavía falta trabajo para llegar al nivel que pretende, pero elogió lo que hicieron sus jugadores en el segundo tiempo, donde aparecieron más jugadas. Avisa que busca que el otro "juegue con el cuchillo entre los dientes" y ellos "al fútbol, la verdadera garra".
EDWARD PIÑÓN
-¿Qué análisis hace del encuentro clásico?
-Y que se intentó, se buscó. Nacional propuso en el juego, como lo venía haciendo, y pese a que se cuestionaba su rendimiento defensivo -algo místico para los que quieren encontrar algo en nuestro sistema-, el otro equipo no nos llegó.
-Místico, ¿cree que Central Español no le llegó mucho?
-Sí, en el primer tiempo, porque después se solucionó. Igual, se habló más de eso de que Nacional ganó 3-1 y con diez jugadores.
-¿Y cuál es el vínculo de ese partido con el clásico?
-Aunque está bien que no te hagas eco de todo lo que se dice, parece que atacar a Nacional que andaba mal defensivamente no era negocio. Yo no tengo memoria, pero habría que preguntarle a los historiadores y a la gente que ve clásicos cuándo un golero atajó una pelota en 90 y pico de minutos.
-Son estrategias. Y muy celebrada del otro lado, por cierto.
-Sí, yo pienso de otra manera. En su lugar bajaría la vista para el suelo y me preocuparía.
-Su equipo propuso más en el segundo tiempo. ¿Por qué?
-Sí, hablamos algo en el entretiempo, porque hubo algún desajuste y reafirmamos algunas cosas ofensivas. Los jugadores, por suerte, capitalizaron muy bien.
-¿De qué habló?
-Que nos íbamos a beneficiar de tener el viento en contra, algo que ya nos había pasado en el cotejo contra River. Se hilvanaron otras jugadas, tuvimos más posibilidades y el partido fue muy parecido a un combate de dos boxeadores, donde uno busca dar el nocaut y el otro con un miedo atroz no va al cruce y dispara. Eso fue lo que se vio en el clásico.
-¿Cuánto de su estilo hubo en el clásico? ¿Qué le faltó a Nacional?
-Creo que la entrada de Robert (Flores) dio algo de la parte que buscamos en los jugadores, especialmente en él. Sacarse uno o dos jugadores en carrera, en pasar la pelota y buscar las variantes. Sin haber espacios se buscó, se intentó y se estuvo cerca.
-¿Tiene claro que muchos equipos, especialmente cuando venga la actividad internacional, le van a jugar como lo hizo Peñarol?
-Ojalá que lo hagan. Quién puede asegurar que el clásico iba a terminar 0-0, si están hablando de que la figura fue (Sebastián) Sosa. Ojalá que todos me vengan a jugar así porque eso no es respeto, eso es miedo. Entonces, nosotros lo que tenemos que hacer es buscar variantes para contrarrestar y tratar de incrementar las chances o de ser más efectivos.
-Entonces, ¿aún le falta mucho para aceitar al equipo a lo que usted quiere?
-Hace cinco partidos que estamos trabajando en Nacional.
-¿Mejorará la velocidad?
-Ese es un tema. Cuando tengamos la preparación debida se verá un equipo sumamente rápido y difícil de aguantar durante 90 minutos. En ese aspecto vamos a mejorar.
-¿Qué fue lo que más le gustó de su equipo?
-Que estuvo concentrado defensivamente, que ni siquiera llegaron a poner nervioso a (Rodrigo) Muñoz.
-¿Alejandro Lembo fue la figura?
-Sí, jugó con mucho aplomo. Y eso es lo que nosotros queremos lograr: que el otro juegue con el cuchillo entre los dientes y nosotros jugando al fútbol, que esa es la verdadera garra. Los buenos jugadores se ven en ese tipo de partidos y él apareció cuando tenía que aparecer.

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