Clima de despedida en Los Céspedes. Al mediodía la noticia era que Raúl Ferro tenía todo solucionado con Gallos Blancos de Querétaro, donde juegan Adrián Romero y Sergio Blanco. Desde hacía días se venía manejando la posibilidad porque otro uruguayo, Sergio Orteman, regresa a jugar por Olimpia de Paraguay (con el que fue campeón de la Copa Santander Libertadores en 2002) y el candidato a sustituirlo era "Tito".
Uno a uno los futbolistas de Nacional fueron llegando a Los Céspedes y le daban las felicitaciones al volante, quien tenía una sonrisa de oreja a oreja, más allá de que él decía no tener nada confirmado.
Cuando el plantel bajó a la cancha número dos el Dr. Leonardo Salvarrey, el asesor arbitral Otello Roberto y el preparador de arqueros Omar Garate se interesaron por la situación del jugador y se pusieron a dialogar con él en la mitad del terreno. A los pocos minutos llegó Juan Ramón Carrasco, quien se había quedado un largo rato más en las afueras del chalet de los técnicos atendiendo los innumerables pedidos de fotos, porque los jueves es el día de las quinceañeras y ayer hubo muchas que llegaron hasta Los Céspedes. El técnico se acercó y lo estrechó en un abrazo a Ferro. "Me alegro `Tito`", le dijo. El futbolista le aseguró que, aunque tenía la información de que estaba todo bien encaminado, por el momento no tenía ninguna confirmación oficial. "Teneme al tanto", le retrucó "JR".
Sin embargo, con el paso de las horas la noticia fue perdiendo peso. El pase no está caído ni nada que se le parezca, porque las conversaciones son firmes y están rumbeadas como para que Ferro emigre. Tanto es así que el jugador ya sacó los pasaportes para el resto de su familia. De cualquier manera, en Nacional no están al tanto de que se haya concretado nada.
Las fuentes tricolores consultadas dicen que ni siquiera saben si la operación es un pase definitivo o es a préstamo. Lo que parece claro es que Nacional pretende que entre dinero por la eventual salida de Ferro, quien tiene contrato hasta el 30 de junio próximo, pero con opción a otro año.
Ferro abandonó Los Céspedes con la incertidumbre de si estaba hecho o no su pase a Querétaro y a la espera de tener una conversación con su representante, Gerardo Arias.
Los trascendidos es que se irá a fin de año, al otro día de terminado el Apertura.
Uno a uno los futbolistas de Nacional fueron llegando a Los Céspedes y le daban las felicitaciones al volante, quien tenía una sonrisa de oreja a oreja, más allá de que él decía no tener nada confirmado.
Cuando el plantel bajó a la cancha número dos el Dr. Leonardo Salvarrey, el asesor arbitral Otello Roberto y el preparador de arqueros Omar Garate se interesaron por la situación del jugador y se pusieron a dialogar con él en la mitad del terreno. A los pocos minutos llegó Juan Ramón Carrasco, quien se había quedado un largo rato más en las afueras del chalet de los técnicos atendiendo los innumerables pedidos de fotos, porque los jueves es el día de las quinceañeras y ayer hubo muchas que llegaron hasta Los Céspedes. El técnico se acercó y lo estrechó en un abrazo a Ferro. "Me alegro `Tito`", le dijo. El futbolista le aseguró que, aunque tenía la información de que estaba todo bien encaminado, por el momento no tenía ninguna confirmación oficial. "Teneme al tanto", le retrucó "JR".
Sin embargo, con el paso de las horas la noticia fue perdiendo peso. El pase no está caído ni nada que se le parezca, porque las conversaciones son firmes y están rumbeadas como para que Ferro emigre. Tanto es así que el jugador ya sacó los pasaportes para el resto de su familia. De cualquier manera, en Nacional no están al tanto de que se haya concretado nada.
Ferro abandonó Los Céspedes con la incertidumbre de si estaba hecho o no su pase a Querétaro y a la espera de tener una conversación con su representante, Gerardo Arias.
Los trascendidos es que se irá a fin de año, al otro día de terminado el Apertura.

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