Diego Rodríguez era el orgullo de la familia. Así lo afirman quienes conocían bien su entorno. La muerte se le atravesó en su momento más feliz, cuando estaba cumpliendo su sueño y el de toda la familia. Al fin le había llegado el momento de jugar en el equipo principal de Nacional y de afirmarse como titular. Habían pasado tres fechas y en todas había iniciado en la oncena. Incluso ante El Tanque Sisley, en el último encuentro, fue una de las figuras de la cancha y quien hizo el centro que terminó en el gol del "Morro" García.
Con sólo 22 años aún no había logrado la madurez futbolística, pero sí había adquirido una experiencia importante al jugar un año a préstamo en Central Español y tener la continuidad que no había logrado en su primera temporada con la tricolor.
Diego nació el 28 de mayo de 1988 en Montevideo. Hijo del ex futbolista Juan Jacinto Rodríguez y de Adriana, era el segundo de tres hermanos (Martín es el mayor y Lucía la menor) y comenzó, como todos, en el baby fútbol. Aunque vivió toda su vida en el Cerro, defendió al Universal, ubicado en Capurro.
Con 12 años apuntó directamente a ser jugador tricolor. Se fue a probar suerte a la preséptima y su potencia y buena pegada le hicieron ganar un lugar como volante ofensivo. Hizo todas las formativas en el tricolor, compartiendo equipo con Luis Suárez, Mathías Cardacio, Bruno Fornaroli y Martín Cauteruccio entre otros. Fue al que más le costó llegar a Primera, pero lo logró. Fue en 2008, cuando Gerardo Pelusso lo convocó a trabajar con el plantel principal. Fue campeón uruguayo en la temporada 2008-2009, pero al no tener continuidad fue cedido en préstamo a Central Español en 2009. Jugó toda la temporada, fue titular como volante externo por la izquierda, hizo goles y sus buenas actuaciones lo devolvieron a Nacional. Luis González confió en él, pero como lateral zurdo. No era su posición, pero daba una mano. Igual era feliz, porque era titular en Nacional.
Sus compañeros, con el alma desgarrada, aseguran que extrañarán sus bromas constantes y el buen humor. Ese era el "Oreja".

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