Nacional consiguió su segundo triunfo del Apertura. Fue 4 a 2 antes Miramar Misiones en el Centenario. El Chino Horacio Peralta fue la figura de la cancha y el Morro García el hombre gol. Los tricolores lucieron una cara diferente en materia ofensiva, pero en defensa el equipo sigue mostrando serios problemas.
En una linda tarde y ante un buen marco de público, Nacional salió con una actitud diferente a la que había mostrado en otros partidos. A los 24 segundos, Horacio Peralta ya había entrado al área de Miramar y los tricolores tenían un córner a favor. La apuesta del técnico Luis Gonzáles fue colocar como generadores de fútbol a Mauricio Pereira por la derecha y al Chino Peralta por el centro para asistir a Morro García y a Diego Cháves. Y le salió bien.
Lo mejor de Nacional se ve cuando se juntan Peralta y Pereira. Pero sobre todo, en este encuentro quedó demostrado que Nacional necesita de la inspiración del Chino para producir fútbol. El primer gol llegó enseguida. A los siete minutos, la bola vino de aire y el Morro García la cabeceó solo en el área chica.
Otra de las sociedades interesantes que encontró Nacional en este encuentro fue la del Peralta y el Morro. El hombre gol que tiene hoy el equipo de Luis González se perdió el segundo mano a mano después de un pase de Peralta. Pero el Chino insistió y minutos después fue hasta el fondo. Luego metió un centro atrás y el García facturó su segundo gol de la tarde.
Nacional es un equipo partido en dos y su buena producción ofensiva en este encuentro acentuó más esos problemas. González colocó a Ernesto Goñi en lugar del argentino Pernia que fue expulsado en su debut. Pero el lateral izquierdo no anduvo bien. Los mayores problemas de Nacional están en ese lado de la defensa. Goñi va mucho al piso cuando tiene que marcar, pero muchas veces no corta y se queda sin argumentos para recuperar la pelota.
Cuando parecía que la tarde pintaba para una sinfonía de los albos, Diego Scotti cabeceó solo en el área, Lembo perdió la marca, y puso el descuento. A partir de ahí Miramar empezó a crecer y sin hacer una exhibición futbolística de alta calidad complicó a Nacional. El arquero tricolor Rodrigo Muñoz no se mostró seguro y se notó en un par de salidas en falso. Una casi terminó en el empate cebrita. Que debió darse en una jugada en que el juez de línea Gustavo Maggiolo cobró un offside inexistente a Ignacio Christophersen El jugador estaba habilitado por dos metros casi.
En el segundo tiempo se repitieron los argumentos y los errores en ambos equipos. Si bien en un principio el juego tuvo el mismo efecto que un Plidex, cuando empezó a aparecer Peralta de nuevo, Nacional empezó a jugar. Una linda triangulación entre Mauricio Pereira, García y Cristián Núñez terminó en el tercer gol de los tricolores. El Morro pivoteó como en un partido de fútbol cinco y se la sacó atrás al Pichón que metió un bazukazo. El arco de la Colombes todavía se está moviendo.
En ese momento, otra vez Nacional pareció encaminarse a una victoria segura, pero su defensa estaba empeñada en ponerle suspenso a la tarde. Un minuto después del gol de Núñez, los cuatro defensas de los tricolores terminaron marcando en la derecha y nadie se acrodó de cerrar. Medina entró solo por detrás de todos y tocó por el costado de Muñoz.
Pero como un boxeador fajador Nacional respondió enseguida con otro golpe. Esta vez, el Chino no se la dio a nadie. Luego de un tiro de Pereira que rebotó en el travesaño, Peralta encontró la pelota y liquidó el partido.
La sección aplausos llegó después de los 30 minutos, cuando Peralta salió por Robert Flores y el Morro por Cauteruccio. Los hinchas tuvieron dos grandes motivos para celebrar. Uno, que el Chino hizo interpretar al equipo su manual de cómo jugar al fútbol y salió bien. Otro, que el Morro se encontró con la contundencia, materia prima de cualquier goleador.

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