Nacional ya se encuentra en Río de Janeiro donde esta noche jugará su segundo partido por la Santander Libertadores. Urgido de resultados positivos, Carrasco apeló a un ex ídolo de la institución para que “ayudara” al plantel tricolor en este momento complicado.
En plena madrugada la delegación tricolor partió hacia Río de Janeiro y desde la tarde de ayer se encuentran en el Hotel Windsor de la Barra de Tijuca. Por la noche fueron a reconocer el estadio Joao Havelange, donde hoy enfrentarán al Fluminense por la Santander Libertadores.
En cuanto al equipo no hay ninguna duda de que será el anunciado en nuestra edición de ayer. Hay que hacer la salvedad que el "Canguro" Richard Porta viajó con una contractura cervical que no le permite girar la cabeza hacia la izquierda, pero que esto no lo descarta para que sea de la partida. De hecho, la sanidad tricolor ya lo revisó y tiene el alta médica para que pueda jugar sin problemas. Este problema le surgió en una caída que tuvo en Los Céspedes el domingo pasado cuando enfrentaron a la Mutual. El resto del plantel se encuentra en perfectas condiciones físicas y solamente resta conocer el jugador que quedará fuera del banco de suplentes ya que viajaron 19 elementos. Esta situación Carrasco la resolverá cuando les dé la charla técnica en el hotel, a pocos minutos de partir para el estadio.
De acuerdo a lo planificado por le gerencia tricolor el retorno a Montevideo está previsto para las 13 de mañana y se realizará un entrenamiento vespertino en Los Céspedes porque el domingo juegan otro partido oficial por el torneo local.
Pero la gran novedad que surgió durante la partida tricolor fue la presencia de un hombre que no pudo pasar desapercibido, por más que lo intentó en todo momento. Junto a los jugadores, pero vestido de particular, también se embarcó Richard Morales. El popular "Chengue" fue invitado especialmente por el cuerpo técnico para que viajara junto al grupo y sea una especie de "guía espiritual" en este momento donde se necesitan resultados deportivos con urgencia. Siempre ha estado cerca del plantel y en alguna oportunidad estuvo en el vestuario, pero esta es la primera vez que se muestra tan "dentro" de la intimidad luego de su partida de la institución tricolor.
El ex ídolo tricolor (que jugó en el club hasta 2008) ya había sido invitado por Juan Ramón Carrasco a comienzos de año para que se sumara a los entrenamientos y fuera viendo si le volvían las ganas de jugar oficialmente pero ese convite fue rechazado una y otra vez por el moreno quien finalmente terminó aceptando sumarse a la delegación para este viaje.
El "Chengue" dijo al respecto: "Ojalá que no sea mufa y puedan ganar los muchachos porque si no, no me invitan más. Es la primera vez que viajo como hincha y la sensación es rara". El futbolista se mostró dolido por algunos rumores que no quiso especificar a qué estaban relacionados: "La gente ha hablado mucho sin saber y todos saben lo que siento por Nacional. Han pasado jugadores con mucha más historia que yo y han quedado en el olvido".
Morales ya había estado presente en Los Céspedes el domingo pasado viendo la práctica matutina de ese día, y fue ahí cuando recibió el convite del entrenador que terminó aceptando en esta oportunidad. Por el momento solo se trata de esto y nada más, pero la idea de Carrasco de siempre es que el "Chengue" se anime a sumarse al grupo de algún modo (tal vez como asistente de campo) pero esta posibilidad por ahora está lejana en la mente del goleador porque aún se considera un jugador en actividad.
Carrasco fue con su esposa y una hija
La presencia de Richard Morales junto a la delegación tricolor no fue la única presencia "rara" en el avión tricolor. Sucede que el técnico, Juan Ramón Carrasco, viajó en compañía de su mujer y una de sus hijas en una situación que no dejó de ser llamativa para el resto de los ocupantes del avión de Tam. Desde que está en Nacional es la primera vez que lo hace. Otro detalle no menor: cuando el plantel estaba concentrado en Punta del Este él se iba por las noches al balneario Piriápolis para estar con su familia y retornar el día siguiente mientras los jugadores se quedaban encerrados. Hay que ver cómo están cayendo estas actitudes dentro del plantel porque, mientras ellos quedan concentrados y alejados de sus hijos y mujeres, el técnico aprovecha cada oportunidad para estar junto a ellos.
Vuelve la línea de cuatro en el Uruguayo
La famosa línea de tres con la que Carrasco pretendía jugar en nuestro medio llegó a su fin. Luego de analizar las flojas actuaciones que tuvo el equipo con ese sistema defensivo, el técnico ya decidió que a partir del domingo que viene se volverá a utilizar cuatro hombres en el fondo, como lo había hecho en los partidos que dirigió en el Apertura. Esta decisión ya se la comunicó al gerente deportivo, Daniel Enríquez, quien estuvo de acuerdo tras escuchar las razones que le brindó el entrenador. Por tanto, ante Bella Vista el domingo el sistema táctico será el mismo que se utilice esta noche, es decir: 4-3-3.
En cuanto al equipo no hay ninguna duda de que será el anunciado en nuestra edición de ayer. Hay que hacer la salvedad que el "Canguro" Richard Porta viajó con una contractura cervical que no le permite girar la cabeza hacia la izquierda, pero que esto no lo descarta para que sea de la partida. De hecho, la sanidad tricolor ya lo revisó y tiene el alta médica para que pueda jugar sin problemas. Este problema le surgió en una caída que tuvo en Los Céspedes el domingo pasado cuando enfrentaron a la Mutual. El resto del plantel se encuentra en perfectas condiciones físicas y solamente resta conocer el jugador que quedará fuera del banco de suplentes ya que viajaron 19 elementos. Esta situación Carrasco la resolverá cuando les dé la charla técnica en el hotel, a pocos minutos de partir para el estadio.
De acuerdo a lo planificado por le gerencia tricolor el retorno a Montevideo está previsto para las 13 de mañana y se realizará un entrenamiento vespertino en Los Céspedes porque el domingo juegan otro partido oficial por el torneo local.
Pero la gran novedad que surgió durante la partida tricolor fue la presencia de un hombre que no pudo pasar desapercibido, por más que lo intentó en todo momento. Junto a los jugadores, pero vestido de particular, también se embarcó Richard Morales. El popular "Chengue" fue invitado especialmente por el cuerpo técnico para que viajara junto al grupo y sea una especie de "guía espiritual" en este momento donde se necesitan resultados deportivos con urgencia. Siempre ha estado cerca del plantel y en alguna oportunidad estuvo en el vestuario, pero esta es la primera vez que se muestra tan "dentro" de la intimidad luego de su partida de la institución tricolor.
El ex ídolo tricolor (que jugó en el club hasta 2008) ya había sido invitado por Juan Ramón Carrasco a comienzos de año para que se sumara a los entrenamientos y fuera viendo si le volvían las ganas de jugar oficialmente pero ese convite fue rechazado una y otra vez por el moreno quien finalmente terminó aceptando sumarse a la delegación para este viaje.
El "Chengue" dijo al respecto: "Ojalá que no sea mufa y puedan ganar los muchachos porque si no, no me invitan más. Es la primera vez que viajo como hincha y la sensación es rara". El futbolista se mostró dolido por algunos rumores que no quiso especificar a qué estaban relacionados: "La gente ha hablado mucho sin saber y todos saben lo que siento por Nacional. Han pasado jugadores con mucha más historia que yo y han quedado en el olvido".
Morales ya había estado presente en Los Céspedes el domingo pasado viendo la práctica matutina de ese día, y fue ahí cuando recibió el convite del entrenador que terminó aceptando en esta oportunidad. Por el momento solo se trata de esto y nada más, pero la idea de Carrasco de siempre es que el "Chengue" se anime a sumarse al grupo de algún modo (tal vez como asistente de campo) pero esta posibilidad por ahora está lejana en la mente del goleador porque aún se considera un jugador en actividad.
Carrasco fue con su esposa y una hija
La presencia de Richard Morales junto a la delegación tricolor no fue la única presencia "rara" en el avión tricolor. Sucede que el técnico, Juan Ramón Carrasco, viajó en compañía de su mujer y una de sus hijas en una situación que no dejó de ser llamativa para el resto de los ocupantes del avión de Tam. Desde que está en Nacional es la primera vez que lo hace. Otro detalle no menor: cuando el plantel estaba concentrado en Punta del Este él se iba por las noches al balneario Piriápolis para estar con su familia y retornar el día siguiente mientras los jugadores se quedaban encerrados. Hay que ver cómo están cayendo estas actitudes dentro del plantel porque, mientras ellos quedan concentrados y alejados de sus hijos y mujeres, el técnico aprovecha cada oportunidad para estar junto a ellos.
Vuelve la línea de cuatro en el Uruguayo
La famosa línea de tres con la que Carrasco pretendía jugar en nuestro medio llegó a su fin. Luego de analizar las flojas actuaciones que tuvo el equipo con ese sistema defensivo, el técnico ya decidió que a partir del domingo que viene se volverá a utilizar cuatro hombres en el fondo, como lo había hecho en los partidos que dirigió en el Apertura. Esta decisión ya se la comunicó al gerente deportivo, Daniel Enríquez, quien estuvo de acuerdo tras escuchar las razones que le brindó el entrenador. Por tanto, ante Bella Vista el domingo el sistema táctico será el mismo que se utilice esta noche, es decir: 4-3-3.
Nacional viajó a Río de Janeiro con 19 futbolistas para afrontar su segundo compromiso por la Copa Libertadores, el miércoles 22:50 horas. Con equipo definido, los tricolores piensan en Fluminense, último campeón del Brasileirao.
Nacional partió rumbo a Río de Janeiro a las 7 horas del martes, con escala en Sao Paulo, pensando en el choque por Copa Libertadores ante Fluminense. Son 19 los futbolistas que integran la delegación, de los cuales uno quedará fuera del banco de suplentes en el partido ante el último campeón del Brasileirao, que será a las 22:50 horas del miércoles.
El técnico Juan Ramón Carrasco parece tener el equipo definido, y de no ocurrir nada extraño repetirá los 11 titulares que paró en cancha en los últimos dos entrenamientos, con un sistema de 4-3-3.
Leonardo Burián estará en el arco. Delante de él habrá una línea de cuatro defensores compuesta por Gabriel Marques, Alejandro Lembo, Sebastián Coates y Christian Núñez; en el mediocampo aparecerán Mauricio Pereyra, Facundo Píriz y Matías Cabrera, y en el ataque jugarán Nicolás Vigneri, Bruno Fornaroli y Richard Porta.
En el banco de suplentes habrá siete de los siguientes ocho jugadores: Rodrigo Muñoz, Flavio Córdoba, Carlao, Maximiliano Calzada, Robert Flores, Santiago García, Tabaré Viudez y Jonathan Charquero. Sí, de los 19 futbolistas, seis son delanteros.
El hotel elegido para el alojamiento fue el Widsor Barra, desde donde los tricolores partirán rumbo al estadio Joao Havelange para realizar el reconocimiento del campo de juego, 24 horas antes de su segunda presentación por esta Copa Libertadores.
El técnico Juan Ramón Carrasco parece tener el equipo definido, y de no ocurrir nada extraño repetirá los 11 titulares que paró en cancha en los últimos dos entrenamientos, con un sistema de 4-3-3.
Leonardo Burián estará en el arco. Delante de él habrá una línea de cuatro defensores compuesta por Gabriel Marques, Alejandro Lembo, Sebastián Coates y Christian Núñez; en el mediocampo aparecerán Mauricio Pereyra, Facundo Píriz y Matías Cabrera, y en el ataque jugarán Nicolás Vigneri, Bruno Fornaroli y Richard Porta.
En el banco de suplentes habrá siete de los siguientes ocho jugadores: Rodrigo Muñoz, Flavio Córdoba, Carlao, Maximiliano Calzada, Robert Flores, Santiago García, Tabaré Viudez y Jonathan Charquero. Sí, de los 19 futbolistas, seis son delanteros.
El hotel elegido para el alojamiento fue el Widsor Barra, desde donde los tricolores partirán rumbo al estadio Joao Havelange para realizar el reconocimiento del campo de juego, 24 horas antes de su segunda presentación por esta Copa Libertadores.
Montevideo Portal
Título original de la nota: "Viaje de riesgo"
Negritas: decano.com
Nicolás Vigneri por Tabaré Viudez, Bruno Fornaroli por Santiago García y Mauricio Pereyra por Robert Flores serán los cambios de Carrasco para el partido por Copa ante Fluminense.
Viudez llegó como una de las estrellas del período de pases. Juan Ramón Carrasco lo llamó a México y le dijo que lo quería. El futbolista todavía no debutó en el Clausura por suspensión pero el único partido que jugó, ante América por Libertadores, se ve que al técnico no lo convenció. Entonces lo quita del equipo para poner a Vigneri, quien llegó un día antes del inicio del Clausura.
En el Apertura Nacional hizo 28 goles de los cuales 16 marcó el Morro García. Pero el delantero no anotó aún en 2011 y Carrasco lo manda al banco. Su lugar lo ocupará Fornaroli, de buen rendimiento en los minutos que jugó.
El otro cambio respecto del equipo que perdió en México es el ingreso de Pereyra, no jugó ante América por lesión, en sustitución de Flores.
Con esas tres variantes confirmadas la delegación de Nacional viajó a Brasil este martes para enfrentar a Fluminense este miércoles a las 21 y 50 por el Grupo 3 de la Copa Libertadores.
Leonardo Burián; Gabriel Marques, Alejandro Lembo, Sebastián Coates, Christian Núñez, Matías Cabrera, Facundo Píriz, Pereyra, Vigneri, Fornaroli y Richard Porta.
Carrasco insiste con el sistema 4-3-3 para enfrentar a Fluminense quien empató como local ante Argentinos Juniors en el debut.
El plantel lo completan Rodrigo Muñoz, Carlao, Flavio Córdoba, Maximiliano Calzada, Jonathan Charquero, Flores, García, y Viudez. En la delegación viaja como invitado Richard Chengue Morales.
Por la noche el plantel reconocerá el estadio Joao Havelange.
En el Apertura Nacional hizo 28 goles de los cuales 16 marcó el Morro García. Pero el delantero no anotó aún en 2011 y Carrasco lo manda al banco. Su lugar lo ocupará Fornaroli, de buen rendimiento en los minutos que jugó.
El otro cambio respecto del equipo que perdió en México es el ingreso de Pereyra, no jugó ante América por lesión, en sustitución de Flores.
Con esas tres variantes confirmadas la delegación de Nacional viajó a Brasil este martes para enfrentar a Fluminense este miércoles a las 21 y 50 por el Grupo 3 de la Copa Libertadores.
Leonardo Burián; Gabriel Marques, Alejandro Lembo, Sebastián Coates, Christian Núñez, Matías Cabrera, Facundo Píriz, Pereyra, Vigneri, Fornaroli y Richard Porta.
Carrasco insiste con el sistema 4-3-3 para enfrentar a Fluminense quien empató como local ante Argentinos Juniors en el debut.
El plantel lo completan Rodrigo Muñoz, Carlao, Flavio Córdoba, Maximiliano Calzada, Jonathan Charquero, Flores, García, y Viudez. En la delegación viaja como invitado Richard Chengue Morales.
Por la noche el plantel reconocerá el estadio Joao Havelange.
180.com.uy
Nacional enfrenta hoy a Fluminense en el estadio Joao Havelange de Río de Janeiro con la intención de conseguir aunque sea un empate, aunque la propuesta de Carrasco es jugar siempre al borde de la cornisa
La última vez que Nacional ganó en Brasil fue hace casi 11 años, el 2 de agosto de 2000. Si bien la estadística refuerza las dificultades que tienen los clubes uruguayos cuando deben jugar en estadios norteños, el equipo de Carrasco intentará esta noche traerse al menos un empate, que también le sirve, frente a Fluminense.
A la hora 21.50 de Brasil (22.50 de Uruguay), Nacional juega contra el tricolor carioca por la segunda fecha del grupo 3 de la Copa Santander Libertadores. En el debut, el bolso perdió 2-0 con América en el estadio Azteca; Flu, por su parte, empató 2-2 de local ante Argentinos Juniors.
Carrasco confirmó el equipo en la primera práctica del plantel realizada en Los Céspedes tras volver de México. Mantiene la línea de cuatro con Marques, Lembo, ingresa Coates por Córdoba y Núñez; en el mediocampo quita a Robert Flores e incluye a Pereyra, y adelante es donde surgen las principales novedades: salen del equipo Tabaré Viudez y Santiago García y entran Vigneri y Fornaroli.
Continúa Porta, aunque ayer llegó a Río de Janeiro con dolores en el cuello. La sanidad era optimista en que no iba a tener problemas para jugar hoy.
El plantel reconoció anoche el estadio Joao Havelange, escenario del partido, ya que el estadio Maracaná se encuentra en reparación.
El tricolor disputó ya tres partidos oficiales este año y no consiguió triunfos. El fútbol que pregona Carrasco está en deuda y por eso el técnico trata de dar una vuelta de timón con una serie de cambios.
Enfrente estará Fluminense, último campeón de Brasil, pero cuya actualidad tiene puntos de contacto con Nacional. El flojo debut copero y la eliminación del campeonato carioca le crearon problemas internos. Se le suman bajas de jugadores importantes, como los delanteros Fred y Rodriguinho, ambos lesionados, en tanto que Rafael Moura, otro atacante temible, está en duda por dolores lumbares.
Nacional intentará quebrar una racha de 11 encuentros sin ganar en Brasil. La última vez que lo hizo venció a Corinthians 2-1, ambos goles de Polillita Da Silva. Alejandro Lembo integró aquel equipo, que formó con Romay; Del Campo, Lembo, Damián Rodríguez, Bergara; Vanzini, OJ Morales, Varela, Da Silva, Richard Morales y Regueiro.
La última vez que Nacional ganó en Brasil fue hace casi 11 años, el 2 de agosto de 2000. Si bien la estadística refuerza las dificultades que tienen los clubes uruguayos cuando deben jugar en estadios norteños, el equipo de Carrasco intentará esta noche traerse al menos un empate, que también le sirve, frente a Fluminense.
A la hora 21.50 de Brasil (22.50 de Uruguay), Nacional juega contra el tricolor carioca por la segunda fecha del grupo 3 de la Copa Santander Libertadores. En el debut, el bolso perdió 2-0 con América en el estadio Azteca; Flu, por su parte, empató 2-2 de local ante Argentinos Juniors.
Carrasco confirmó el equipo en la primera práctica del plantel realizada en Los Céspedes tras volver de México. Mantiene la línea de cuatro con Marques, Lembo, ingresa Coates por Córdoba y Núñez; en el mediocampo quita a Robert Flores e incluye a Pereyra, y adelante es donde surgen las principales novedades: salen del equipo Tabaré Viudez y Santiago García y entran Vigneri y Fornaroli.
Continúa Porta, aunque ayer llegó a Río de Janeiro con dolores en el cuello. La sanidad era optimista en que no iba a tener problemas para jugar hoy.
El plantel reconoció anoche el estadio Joao Havelange, escenario del partido, ya que el estadio Maracaná se encuentra en reparación.
El tricolor disputó ya tres partidos oficiales este año y no consiguió triunfos. El fútbol que pregona Carrasco está en deuda y por eso el técnico trata de dar una vuelta de timón con una serie de cambios.
Enfrente estará Fluminense, último campeón de Brasil, pero cuya actualidad tiene puntos de contacto con Nacional. El flojo debut copero y la eliminación del campeonato carioca le crearon problemas internos. Se le suman bajas de jugadores importantes, como los delanteros Fred y Rodriguinho, ambos lesionados, en tanto que Rafael Moura, otro atacante temible, está en duda por dolores lumbares.
Nacional intentará quebrar una racha de 11 encuentros sin ganar en Brasil. La última vez que lo hizo venció a Corinthians 2-1, ambos goles de Polillita Da Silva. Alejandro Lembo integró aquel equipo, que formó con Romay; Del Campo, Lembo, Damián Rodríguez, Bergara; Vanzini, OJ Morales, Varela, Da Silva, Richard Morales y Regueiro.
Lo dijo Sebastián Abreu: los laterales de Fluminense son delanteros. Por eso, por más que no está mal pensar en el arco de enfrente para tratar de explotar las deficiencias que el elenco local tiene en la retaguardia, lo que deben tener claro hoy los jugadores de Nacional es que no se pueden ofrecer tantas ventajas como al América de México y, fundamentalmente, no cometer tantos errores en el comienzo de los partidos.
Ataque, sí. Pero fundamentalmente concentración. Esa deberá ser la tónica con la que Nacional encare el partido ante el campeón brasileño.
Porque de ninguna manera puede olvidarse el nivel que alcanzó Fluminense en el Brasileirao y mucho menos descuidar las indicaciones que se recibieron de parte del fantástico análisis que efectuara el "Loco" para Ovación.
Es cierto que el equipo de Muricy Ramalho llega a esta instancia bastante complicado por los resultados y, sobre todo, porque se ve obligado a improvisar en el armado de la delantera por culpa de una epidemia de lesiones. Pero creer que eso le quita poder al tricolor carioca es desconocer el potencial de Conca o la capacidad ofensiva que proporcionan las interminables subidas de Mariano y Carlinhos.
Claro, es mucho mejor entrar a la cancha y comprobar, por ejemplo, que un peso pesado como Fred, quien salió con una lesión en la pantorrilla en las semifinales del campeonato de Río de Janeiro el sábado pasado, no está entre los once.
También es alentador comprobar que ni siquiera pueden recurrir a la primera opción de cambio, porque Rodriguinho, quien salió de la práctica del lunes tras sufrir una grave lesión muscular en su pierna derecha, tiene para tres meses de inactividad.
Evidentemente, las bajas dejan menguado el ataque del conjunto brasileño, especialmente si se toma en cuenta que Rafael Moura, por un dolor lumbar, está en duda para la cita en el estadio Engenhao.
Pero, por encima de esos problemas que enfrente el conjunto brasileño, Nacional tiene que pensar mucho más en lo suyo. Recordar lo que hizo mal en México para no volver a otorgar tantos espacios entre sus líneas, para evitar que la defensa se abra como un flan cuando le llegan por las bandas y, particularmente, para no dar concesiones infantiles: como lo que ocurrió en el inicio de cada período, cuando se colaboró en grande para que los mexicanos anotaran sus dos goles.
Está claro que el ingreso de Sebastián Coates fortalecerá la retaguardia, pero será determinante el funcionamiento de los volantes, con el claro objetivo de impedir que el ascenso de los carrileros brasileños sea limpio y veloz.
Además, para cambiar de aire y empezar a darle a la afición lo que se espera de ellos, el Nacional de Juan Ramón necesita exponer en el campo de juego el estilo que representa más a su DT. Para ello, es clave que se asegure el control del balón y que se pase al ataque con velocidad, pero fundamentalmente con precisión. En ese rubro han estado los grandes inconvenientes albos, sin olvidar el hecho de que no se acierta mucho contra el arco rival.
Nacional va por la victoria, pero no puede descuidarse.
Ataque, sí. Pero fundamentalmente concentración. Esa deberá ser la tónica con la que Nacional encare el partido ante el campeón brasileño.
Porque de ninguna manera puede olvidarse el nivel que alcanzó Fluminense en el Brasileirao y mucho menos descuidar las indicaciones que se recibieron de parte del fantástico análisis que efectuara el "Loco" para Ovación.
Es cierto que el equipo de Muricy Ramalho llega a esta instancia bastante complicado por los resultados y, sobre todo, porque se ve obligado a improvisar en el armado de la delantera por culpa de una epidemia de lesiones. Pero creer que eso le quita poder al tricolor carioca es desconocer el potencial de Conca o la capacidad ofensiva que proporcionan las interminables subidas de Mariano y Carlinhos.
Claro, es mucho mejor entrar a la cancha y comprobar, por ejemplo, que un peso pesado como Fred, quien salió con una lesión en la pantorrilla en las semifinales del campeonato de Río de Janeiro el sábado pasado, no está entre los once.
También es alentador comprobar que ni siquiera pueden recurrir a la primera opción de cambio, porque Rodriguinho, quien salió de la práctica del lunes tras sufrir una grave lesión muscular en su pierna derecha, tiene para tres meses de inactividad.
Evidentemente, las bajas dejan menguado el ataque del conjunto brasileño, especialmente si se toma en cuenta que Rafael Moura, por un dolor lumbar, está en duda para la cita en el estadio Engenhao.
Pero, por encima de esos problemas que enfrente el conjunto brasileño, Nacional tiene que pensar mucho más en lo suyo. Recordar lo que hizo mal en México para no volver a otorgar tantos espacios entre sus líneas, para evitar que la defensa se abra como un flan cuando le llegan por las bandas y, particularmente, para no dar concesiones infantiles: como lo que ocurrió en el inicio de cada período, cuando se colaboró en grande para que los mexicanos anotaran sus dos goles.
Está claro que el ingreso de Sebastián Coates fortalecerá la retaguardia, pero será determinante el funcionamiento de los volantes, con el claro objetivo de impedir que el ascenso de los carrileros brasileños sea limpio y veloz.
Además, para cambiar de aire y empezar a darle a la afición lo que se espera de ellos, el Nacional de Juan Ramón necesita exponer en el campo de juego el estilo que representa más a su DT. Para ello, es clave que se asegure el control del balón y que se pase al ataque con velocidad, pero fundamentalmente con precisión. En ese rubro han estado los grandes inconvenientes albos, sin olvidar el hecho de que no se acierta mucho contra el arco rival.
Nacional va por la victoria, pero no puede descuidarse.















